Luz en la casa y en el departamento. Armando en el teléfono, marca. Nora baja por la escalera en camisón, toma la bocina.
NORA.- ¿Sí?
ARMANDO.- ¿Nora?
NORA.- Sí.
ARMANDO.- Soy yo, Armando. ¿Está Elisabeth?
NORA.- ¿Quieres hablar con Elisabeth?
ARMANDO.- No, no es eso... ¿Está?
NORA.- Se fue de viaje. Un viaje corto, de esos, ya sabes.
ARMANDO.- Roberto tampoco está. Fue a un congreso. ¿Te das cuenta, Nora?
NORA.- Te lo dije. Ya sabía yo que lo de la carne no era. Es Roberto, ¿lo ves? ¿Qué podemos hacer?
ARMANDO.- ¿Sabes a dónde fue?
NORA.- No me quiso decir. Me dijo “voy a un viaje de esos, ya sabes”.
ARMANDO.- Entonces, ¿no fue a un congreso?
NORA.- ¡Qué tendría ella que hacer en un congreso!
ARMANDO.- Roberto fue a un congreso, con un saco gris, y no sabemos a dónde fue Elisabeth.
NORA.- ¿Un saco gris?
ARMANDO.- Sí, me lo pidió. El saco es mío, me lo pidió, se lo presté.
Silencio.
NORA.- Y tú no lo creías...
ARMANDO.- No, pero lo del saco... ¿Para qué me lo pediría?
NORA.- Para despistar. Quiere engañarte con un saco tuyo.
Silencio.
NORA.- Creo que estamos disparatando.
ARMANDO.- Sí, es absurdo, todo es absurdo.
NORA.- ¿Estás nervioso?
ARMANDO.- Por primera vez en meses, sí.
NORA.- Sería bueno que nos viéramos. Tenemos que hablar tranquilos, tomar una decisión. ¿Cuándo?
ARMANDO.- Primero tengo que hablar con él.
NORA.- Te engañará.
ARMANDO.- No quiero creerlo.
Oscuro en las dos zonas.
Luz en la casa. Entra Elizabeth con una maleta, la deja junto al bar. Se quita el abrigo. Revisa los muebles, huele los cojines.
Nora baja por las escaleras en bata.
NORA.- Vaya, ya llegaste.
ELISABETH.- Sí, llegué. ¿Que pensabas?
Nora toma la maleta y va hacia la escalera.
ELISABETH.- No hay nada que revisar. Déjala, debo separar la ropa para lavar... y las revistas.
Nora deja la maleta junto al bar.
NORA.- ¿Tuviste tiempo para leer?
ELISABETH.- Son para ti.
Silencio.
NORA.- ¿Te gusta ahora más la música?
ELISABETH.- Siempre me ha gustado. Tú lo sabes.
NORA.- Pensé que ahora más (Pausa) Qué tal el congreso, cuéntame.
ELISABETH.- ¿Congreso? ¿Pensaste que iba a un congreso? ¿Por qué?
NORA.- Se me ocurrió.
Elisabeth prende un cigarrillo. Nora se sienta.
ELISABETH.- Ningún congreso. Intimidad, descanso... eso es lo que quería. Se te quita el stress.
NORA.- ¿Conociste a mucha gente? (Pausa) Bueno, me imagino que sí, en un viaje se conocen personas, distintos tipos de personas.
ELISABETH.- No hablé con nadie. Se trataba de disfrutarlo a solas (Pausa) ¿No me besas?
NORA.- Y lo disfrutaste (la besa) ¡Qué olor es ese!
ELISABETH.- Sorpresa. Nuevo perfume. ¿Te gusta?
NORA.- No sé, no estoy acostumbrada. Huele como a hombre ¿no?
ELISABETH.- Es lo moderno. Hay que cambiar.
NORA.- Te entiendo. Qué bueno que me lo dices.
Elisabeth apaga el cigarrillo, toma la maleta y va hacia la escalera.
NORA.- ¿Intimidad, dijiste?
ELISABETH.- Estar a solas, disfrutarlo... ¿me entiendes? (sale)
NORA.- (huele el ambiente) Íntimamente, ya. Más clara que la nieve, la leche.
Oscuro.
Luz en el departamento.
ROBERTO.- En la casa todo es diferente.
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