No te das cuenta de lo bueno de la vida hasta que ves muy cerca la muerte, cuando las ves muy cercana. Es entonces cuando disfrutas simplemente de hablar con alguien, de sentarte en un jardín, en un bosque, en un monte y escuchas el cantar de los pájaros.
Olvidas el valor que le damos a las cosas materiales y realmente lo que valoras es la suerte que tienes de conocer a la gente que conoces.
Yo pude sentirla bastante cerca y me senté en un jardín, disfruté de la naturaleza mientras al frente veía a todo el mundo correr, con sus prisas de cada día.
No hay mejor que afrontar lo que vendrá y antes o después nosotros no estaremos aquí, internet servirá para que queden nuestras palabras.
Así que cuando te ocurre esto, cuando la ves cerca, es un toque de atención para que si quieres a alguien se lo digas en vida y no después, si quieres regalar flores hazlo ahora y no después.
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